miércoles, 17 de febrero de 2010

LA INMIGRACION SEGUNDA PARTE


Del Buenismo A La Xenofobia
En el artículo anterior explicaba cómo la inmigración ha sido un proceso de hechos consumados al que el estado le ha dado con mejor o peor fortuna un ropaje de legalidad. Y cómo este proceso descontrolado nos ha llevado a una situación de grave distorsión entre masa de población, y potencial económico.
Pero además de ese desajuste entre capacidad productiva y población, dado que la inmigración no ha sido planificada, no ha aportado nada a los problemas que este país tenía en el aspecto de la mano de obra. Los tres grandes problemas históricos de la mano de obra española son:

1. La poca cualificación.
2. La poca productividad.
3. El ser muy refractaria a los cambios organizativos, de producción y geográficos.

De estos tres problemas históricos la inmigración sólo ha mejorado el tercero: que es una mano de obra que se adapta mejor a los cambios de todo tipo. Pero en los otros dos problemas, hemos empeorado. Los inmigrantes han añadido mucha más mano de obra poco cualificada, y con una instrucción deficiente que dificultará su cualificación en el futuro. En parte por lo ya expuesto y al mismo tiempo porque está destinada a sectores de actividad con trabajo extensivo y con poco valor añadido es por lo que se entiende que es muy poco productiva

De estas palabras y tal vez del anterior artículo se podría malinterpretar mi intención y entender que defiendo que económicamente ha sido negativa la inmigración, cuando no es así, podría haber sido más beneficiosa si hubiera estado organizada y se hubiera diseñado en base a nuestros intereses, pero en último termino ha sido muy beneficiosa para contener las tensiones inflacionistas originadas por una larga etapa de prosperidad, y sobre todo porque aporta a nuestra sociedad unos hombres y mujeres muy activos que luchan por un futuro para ellos y sus familias pero al mismo tiempo alientan e impulsan el dinamismo general del país. Esa determinación en conseguir un futuro mejor, en muchos casos, deriva en proyectos empresariales y comerciales. En estos últimos años mi relación profesional con este colectivo ha sido darles soporte tanto en el inicio como posteriormente en el desarrollo de esos proyectos empresariales.

Además de los problemas económicos que hemos mencionado, están los problemas sociales, originados por un incremento grandísimo y en un espacio muy corto de tiempo de la población. Estos problemas los agruparía en dos grupos los problemas culturales y de convivencia por un lado (socioculturales) y los determinados por la presión que esta nueva población ejerce sobre los servicios sociales y educativos (sociopolíticos).

Poblaciones que tienen otras identidades, y en algún caso muy marcadas, que chocan con un sistema homogéneo de cultura, de referentes, incluso de color de la piel. Si a ello sumamos el hecho de que en ese periodo de euforia económica también hay muchos autóctonos que no se subieron al carro, o no les pasó por delante, entonces descubrimos a los perdedores de este decenio. Gente que por edad u oficio no han prosperado económicamente y socialmente; que viven en el mismo barrio, en el mismo piso; se añade el hecho de que muchos de sus vecinos se fueron a barrios mejores mientras ellos continúan en su edificio con nuevos vecinos, con los que les separa un abismo de diferencias culturales, religiosas, etc. Además el entorno de su barrio ha sufrido una radical metamorfosis, el tejido comercial ha cambiado radicalmente. Y esos cambios se han producido en un decenio cuando países análogos donde también han surgido problemas de convivencia han tenido generaciones para asimilar el pluralismo étnico y cultural.

Si además sumamos la presión de esa nueva población sobre unos servicios sociales siempre escasos, siempre masificados, sobre el sistema educativo, controvertido durante décadas, unos recién llegados en abierta competencia con los sectores más débiles de la población autóctona para disfrutar de las prestaciones del estado del bienestar, tenemos todos los ingredientes del conflicto social.

En este contexto nos encontramos con que el racismo y la xenofobia se extienden como una mancha de aceite por debajo de nuestros pies, sin darnos cuenta, sin emerger. Y en ese contexto local, y en general del país, no nos hacen ningún favor otros conflictos muy lejanos, pero que dan forma y llenan de contenidos al imaginario. Así el malestar por tener que convivir con otras culturas, con otras formas de actuar, se viste en el contexto de lucha entre el Islam y Occidente. Y esto crea distorsiones profundas. Por ejemplo la islamofóbia es una corriente política muy rentable porque explota esa mezcla de malestar antropológico con un imaginario que recrean los medios de comunicación cada día, pero curiosamente en esa línea de islamofóbia política, ahora se plantea la demanda de que se creen filtros para los inmigrantes que quieran tener residencias permanentes o la nacionalidad, exigiendo que estén integrados, etc., pero todo ello desde el desconocimiento, o algo peor: desde la demagogia más peligrosa. Frente a ello reivindico el principio del Imperio de la Ley, en el sentido más amplio e informador de nuestro sistema normativos, que como un referente común nos une a todos y excluya a cualquiera que no quiera convivir dentro de un sistema que es de leyes pero en el que indudablemente subyacen unos valores mínimos comunes, y con la grandeza de que al ser mínimos, son capaces de unificar en un espacio político determinado a personas con disparidad de religiones, éticas, culturas, etnias, etc.

El otro día por la noche atravesaba un parque de Mataró, con muy mala iluminación cómo es habitual en los parques de esta ciudad, y me encontré un grupo de adolescentes magrebíes en situación desafiante y bebiendo cerveza. Cuando ya los había dejado atrás pensé: “¿Éstos son los “integrados” que tanto nos interesan?”. La pregunta es: ¿El Islam es una amenaza o una fortaleza?. ¿Unos inmigrantes desislamizados, desarraigados, son un activo o una amenaza? ¿Vamos a sucumbir a la demagogia por un pequeño rédito electoral o vamos ha hacer pedagogía buscando el bien de la sociedad? Sé que en otro orden de cosas, a un nivel filosófico espiritual, el Islam está creando una gran turbación, en España y en toda Europa, pero esa turbación a mi entender proviene del enorme vacío espiritual que hay en Europa, y una fe fuerte como el Islam asusta. Pero no es un problema del Islam; es un problema de Europa y de España. Se le ha dado la espalda al Cristianismo. No olvidemos como Francia se opuso ferozmente, en el afortunadamente fenecido proyecto de Constitución Europea, a que se introdujera cualquier referencia al Cristianismo. El supuesto enfrentamiento en nuestra sociedad entre Islam y Cristianismo, en nuestro caso Catolicismo, proviene de sectores ajenos a la Iglesia Católica por un lado, y a las entidades de culto islámico por otro. Pero no es mi intención en este artículo profundizar sobre aspectos filosóficos y existenciales. Que espero acometer en otro artículo.

Volviendo al tema principal la inmigración, durante años he estado criticando lo nefasto de un proceso descontrolado y con un crecimiento brutal; críticas que he expresado sin ambigüedad incluso a los colectivos de inmigrantes. Y debo decir que no han sido pocos los inmigrantes que incluso teniendo cargos en entidades en las cuales se asocian han compartido esos temores conmigo. Al final los malos presagios se han cumplido, tenemos un volumen altísimo de población inmigrada, situación de paro disparada, un malestar social a causa de las dos premisas anteriores, organizaciones políticas que quieren sacar rédito político a este malestar, aunque sea creando heridas en el tejido social difíciles de cicatrizar.

En ese contexto, seguimos trabajando desde el Ayuntamiento de Mataró para que podamos seguir adelante sin que la fractura social se haga más grande y derive en enfrentamientos sociales. En esa voluntad de trabajo en común y de sacar el debate del enfrentamiento entre los partidos del Consistorio, se renovó para esta legislatura el Pacte per a la Nova Ciutadania. Y dentro de dicho Pacte, en la Comissió de Seguiment, estamos intentando influir en la acción del gobierno. Ahora nuestro interés de cara a los dos próximos ejercicios, es que la afortunada y pionera acción de acogida a los recién llegados se compagine con acciones con los autóctonos, a favor de la convivencia y el conocimiento mutuo. Así como trabajar contra toda esa corriente de opinión que en base a chismes, mentiras, verdades a medias y en general un profundo desconocimiento sirven de caldo de cultivo del discurso xenófobo.

En ese contexto de trabajo, en el ámbito de la Política Municipal, descubrí hace más de dos años que el Ayuntamiento estaba dando de baja a inmigrantes que vivían en Mataró. El Ayuntamiento cumpliendo el trámite legal que le obliga a los dos años de inscribirse en el padrón un extranjero a revisar dicho el empadronamiento. Descubrí que si bien los trámites los hacía de forma que se adecuaban a la Ley de Procedimiento Administrativo, en lo que se refiere a la necesaria finalidad que en la norma subyace no se cumple con su objetivo, ya que personas residentes en Mataró son desempadronadas, causándoles con ello un perjuicio.


Ante este problema, que es evidente que era un tema menor, de procedimiento administrativo, yo manifesté tanto en la Comisión Informativa como en el Consell per a la Nova Ciutadania, que para evitar la situación antes descrita, al mismo tiempo que se enviaba la carta certificada que notifica la baja del padrón, era conveniente enviar otra carta por correo ordinario con la información. Si el Gobierno conociera y tuviera una mínima empatía con esa población, sabría que muchos de ellos trabajan muy lejos de nuestra ciudad, a la que vuelven muy tarde, y que muchas veces se ausentan unos días, entre semana, para trabajar en otra localidad. Por esta razón si la carta va certificada sólo cuentan con el aviso, como mucho, mientras que si la reciben por correo ordinario la pueden recibir a cualquier hora, el fin de semana, o incluso los compañeros de piso.

Y ante las negativas de los responsables tanto de Serveis Centrals como de Nova Ciutadania, que me negaban la mayor, es decir que este caso no se daba, me dediqué hace más de un año a enviar a la lista de ciudadanos que habían sido desempadronados una carta explicando lo que había sucedido con ellos. Sobre todo porqué esta situación afectaba a posibles derechos individuales. El resultado fue que de inmediato varios ciudadanos, que teóricamente ya no vivían en Mataró, fueron a las Oficinas de la Ofiac para interesarse por su situación, porque el hecho es que mis cartas sí llegaron a su destinatario.

Ante esta situación el gobierno municipal optó por pedir una consulta a la Agència Catalana de Protecció de Dades, por si mi comportamiento había vulnerado la legalidad. La Agencia emitió un dictamen muy complejo en el que no quedaba claro como se compaginaba el derecho a la privacidad de los datos (en este caso del domicilio de los afectados) y el derecho de un regidor a la información y a la defensa de los intereses colectivos.

A partir de ahí han transcurrido once meses y el pasado mes de enero recibió el Grupo Municipal del Partido Popular una comunicación de la Agencia de Protección de Datos en que se me habría expediente sancionador. A partir de ese punto presentamos escrito de alegaciones que a fecha de hoy todavía no está resuelto. El problema político viene cuando, por circunstancias ajenas a este tema y con el único afán de distraer la atención del “affaire de Can Fàbregas”, el PSC, y más concretamente su Secretario General, ha iniciado una campaña de difamación contra mi persona.

Sr. Ramon Basas, sé que una de sus funciones es hacer de “bulldog” del PSC, y no niego que lo hace bien. En base a ese menester, y dado que estamos en política, usted puede, e incluso debe, criticarme como miembro de la oposición; pero sus críticas y valoraciones tienen un límite, sobre todo ético. Le recuerdo, por si se le ha olvidado, que existe el delito de calumnias e injurias cuando se acusa a otra persona de haber cometido un delito, a sabiendas de que la acusación es falsa. Por si Vd. no lo sabe, el despacho que yo regento no se dedica a tramitar ni permisos de trabajo ni de residencia. En mi labor profesional me dedico exclusivamente al asesoramiento de empresas, sólo nos dedicamos a particulares para la confección del IRPF, es decir: que o usted se cree que los sin papeles son empresarios, o bien no existe ninguna relación entre mis intereses profesionales y mi labor en este tema como concejal del Ayuntamiento.
Sé que a usted, en concreto, y a los de su partido, actuar por el bien común sin buscar un beneficio en ello le resulta incomprensible, pero es así. Cualquier reiteración en este sentido entra dentro del tipo penal de Injurias, y tal vez en el de calumnias.

miércoles, 3 de febrero de 2010

¿HAY LIBERTAD EN CATALUÑA?


Manifestacion realizada el Sabado 30 de enero 2.010 en Arenys de Mar en solidaridad con Xurde Rocamundi y otros muchos comerciantes de Cataluña que sufren la represion.

¿Hay libertad en Cataluña? No.

Y lo más grave cada día que pasa hay menos.

Un día en los pasillos del Ayuntamiento Xavier Safon-Tria, me preguntaba - ¿Si manessis que faries en Mataro? - Y antes que respondiese me dijo "Espanyolitzar Mataro" Le contesté,- T'equivoques, - jo solament vull LLIBERTAT-.

martes, 26 de enero de 2010

NO A LAS MULTAS LINGÜISTICAS

SABADO DIA 30 DE ENERO A LAS 11.30 HORAS CONCENTRACION EN LA RIERA JUNTO A LA N.II DE ARENYS DE MAR POR “Por una Cataluña en libertad, no a las multas lingüísticas”
Xurde Rocamundi es uno de los muchos empresarios catalanes sancionados por rotular solamente en castellano en su negocio. En un argumentado y extenso recurso de alzada, pide al director de la Agencia Catalana de Consumo que deje sin efecto el expediente sancionador y la multa de 1.200 euros que lleva aparejado.

Su negocio es una inmobiliaria de la localidad de Arenys de Mar cuyo rótulo y carteles informativos del escaparate y los contratos tipo que se usan en la oficina están redactados en castellano.

Según relata el empresario en el recurso, al que ha tenido acceso LD, una inspección de la Agencia Catalana de Consumo derivó en un acta por no tener los contratos y la rotulación en catalán. Se consideraba que el no tenerlos en catalán vulneraba la Disciplina de Mercado y se proponía una sanción.

Ante esto, Rocamundi presentó una alegación en la que defendía su derecho a usar el castellano. Pero al subdirector general de Disciplina de Mercado de la Agencia Catalana de Consumo, tal y como se desprende de estas conclusiones, le dio igual y le impuso una multa de 1.200 euros. Y calificó los hechos como “una infracción de la disciplina de mercado y defensa de los consumidores y usuarios”. Realmente la indisciplina consiste en no haber optado por el catalán.

Además, para más inri, no se puede esgrimir que en esta localidad el catalán es una lengua minoritaria, pues el 90% de los comercios rotulan en catalán. A estos, claro, no se les sanciona por no rotular, al menos, también en castellano.

“Si estuvieran sólo en catalán (carteles, rótulo y contrato) no habría sanción alguna, pero al estarlo sólo en castellano sí la hay. El eufemismo al menos en catalán significa, en la práctica y como se demuestra en el presente expediente, que obligatoriamente debe estar en catalán”, denuncia Xurde Rocamundi. “Se trata, en definitiva, al castellano como una lengua extranjera”.

Continúa exponiendo el empresario catalán que, “según la resolución, debemos entender que cuando se hace sólo en catalán o como mínimo en catalán no se vulneran los derechos lingüísticos de los consumidores y/o usuarios”.

Y es que la resolución de la Agencia Catalana de Consumo podría estar amparada en las leyes autonómicas catalanas como la Ley de Política Lingüística y la Ley del Estatuto del Consumidor. “No obstante –señala Rocamundi– la resolución y las normas que le dan cobertura son inconstitucionales porque introducen un trato discriminatorio entre el uso del catalán y el castellano, entre las personas, los ciudadanos, los españoles, que eligen un idioma u otro como herramienta comercial y, en definitiva, de uso cotidiano, salvo que sólo pueda elegirse la lengua en la intimidad”.

Xurde Rocamundi habla de coacción y discriminación. Sobre la primera cuestión, el empresario catalán señala que "la propuesta y la incoación del expediente sancionador ya supone una coacción para el que lo recepciona y una limitación a su libertad (…), pero la sanción impuesta materializa en castigo al desobediente y, además, es usado de ejemplo social a modo de prevención general”.

Y sobre la discriminación, pone de manifiesto que se da en cuanto no existe sanción para quien rotula exclusivamente en catalán. “Igualmente, conlleva otras vulneraciones constitucionales como el derecho al uso del castellano que se reconoce en el artículo 3.1 de la Constitución Española y del principio de libertad lingüística (…)”.

Por todo ello, el empresario de Arenys solicita la revocación de la sanción por supuesta infracción de la disciplina de mercado y defensa de los consumidores y usuarios.

“Por una Cataluña en libertad. No a las multas lingüísticas”

Para denunciar este caso y el de otros numerosos empresarios que están siendo sancionados por la utilización del castellano en sus empresas por la Agencia Catalana de Consumo, la semana pasada se constituyó la Coordinadora “Por una Cataluña en Libertad. No a las multas lingüísticas", Coordinadora en defensa de la libertad de elección de los empresarios catalanes que actualmente están siendo sancionados por presuntos incumplimientos de la Ley de política lingüística.

Esta Coordinadora, integrada por Ágora Socialista, Asociación por la Tolerancia, Ciutadans-Partido de la Ciudadanía, Impulso Ciudadano, Partido Popular de Cataluña y Unión Progreso y Democracia, ha convocado una concentración que tendrá lugar el próximo día 30 de enero a las 11:30 en la Riera junto a la N.II de Arenys de Mar, con el lema “Por una Cataluña en libertad, no a las multas lingüísticas” para denunciar estos hechos y defender la libertad de opción lingüística y la libertad de empresa en Cataluña.Articulo de Olivia Moya publicado en Libertad Digital el 26-01-2010

martes, 19 de enero de 2010

INMIGRACION PRIMERA PARTE


De la comedia al drama.
Decir que soy un experto en inmigración puede parecer pretencioso, aunque es un fenómeno social y económico con el que tengo una cierta vinculación humana y profesional. Tal vez por ello, Paulí Mojedano, nuestro portavoz en el Grupo Municipal, me asignó al Consell de Nova Ciutadania, incluso antes de ser Regidor del Ayuntamiento.

La inmigración en España se ha llevado mal, probablemente porque durante años los agentes sociales, políticos y económicos han visto lo positivo que era el fenómeno; pero en vez de organizarlo, dosificarlo, y planificarlo, como esto podría tener un indudable coste político y social, han preferido que el hecho se desarrolle de forma autónoma. Podemos concluir que la manera de afrontar el problema era no enfrentándose a él. Al final el resumen era: “es algo que sucede y ya nos va bien, y para qué meterse en más líos”. Siempre surgirá algún listillo que me llevará la contraria remitiendo me a las distintas Leyes de Extranjería que han habido y los muchos Reglamentos que las han desarrollado, pero la pregunta es ¿ha habido alguna que haya organizado los flujos migratorios, los haya dosificado y los haya planificado?. No.

Cuando en el futuro se estudie este período de bonanza económica, además de la bajada en los tipos de interés y del crédito fácil, otro factor importantísimo en la euforia económica ha sido la inmigración.

En términos un poco sarcásticos, al describir las causas de la euforia económica, explico cómo en España habíamos conseguido, a finales del siglo XX y más aún a principios del siglo XXI, el sueño de los alquimistas. En el Medievo, los alquimistas intentaron convertir el plomo en oro. Nosotros hemos conseguido convertir el kilo de inmigrante en oro.

Esa alquimia se traducía en un círculo económico fascinante: primero había trabajo (un verdadero efecto llamada. Y reforzado porque aquí los expulsados son una cantidad simbólica con llegar a la playa de Canarias, ya está todo hecho, tuvieras, o no, papeles no se expulsaba a nadie). En segundo lugar, como había trabajo y venían inmigrantes se necesitaban viviendas. Del piso compartido y alquilado del inicio se pasa rápidamente, y más si después viene la familia, a la compra de una vivienda, a la cual la banca no ofrecía muchos problemas para financiarla, así el inmigrante se hacía con una vivienda en general de pésima calidad de construcción. Eran las viviendas construidas en la peor época del desarrollismo, que se compraban a un precio desorbitado. De este modo, por ejemplo una vivienda que se habían comprado por 6 millones de pesetas en el año 1995 se estaban vendiendo, diez años después, en 24. En los tres siguientes aún se dobló esa cantidad, vendiéndose en 41 millones de pesetas. Y en tercer lugar, esos vendedores que enajenaron sus pisos a tan buen precio pudieron pagar la entrada necesaria para inmuebles de mucha mejor calidad, en barrios con mejor entorno y eso sí, nuevos aunque también a precios astronómicos. Y así se potenció la obra nueva y se cerró el círculo: con la obra nueva llega más trabajo.

Y como se vendían pisos, y además la gente se endeudaba para pagar esos pisos y para no se cuantas cosas más, había trabajo directo en la construcción y trabajo indirecto porqué la circulación de todo ese dinero financiero, creado en la compra de inmuebles, animaba un consumo desbocado. Ésta era la formula alquímica de la transformación de “carne de inmigrante” en oro.



Después vino la subida de tipos de interés que empezó a ralentizar el proceso. Pero la crisis financiera y la falta de crédito han hecho explotar el globo. Un globo que era a la vez económico y conceptual. No sólo la recesión económica por la paralización de la venta y la construcción de viviendas, es lo que ha hecho cambiar las cosas, también los cambios en los paradigmas comúnmente aceptados, subyace en el pinchazo del globo. Así, la idea de que “la vivienda nunca baja” o el que este país era “como Alemania, Francia, o Bélgica”, se han desmoronado. Ahora nos encontramos con un tejido productivo pequeño para la población que tenía España hace un decenio: cuarenta millones de habitantes, pero con el agravante añadido que ahora hemos pasado a tener cerca de los 47 millones. Y refiriéndonos a Mataró, hemos pasado de ser una ciudad de cien mil habitantes a ciento veintitrés mil.

Seguirá.

sábado, 19 de diciembre de 2009

El Pleno de diciembre discute una moción de apoyo a los editoriales de los diarios catalanes

Foto e inserción publicada en el Tot Mataro i Maresme el 11 de diciembre nº 1412

Referente éste tema, todo el mundo sabe mi postura: “No al Estatut”. Y sigo diciendo “NO” como catalán porqué el “Estatut” nace como una norma con vocación constituyente, instituyendo un marco jurídico institucional absolutamente intervencionista, en que la Generalitat se instituye como el “Gran Hermano” que todo lo ve y todo lo controla, y Cataluña recrea una especie de “ habitación 101” de la gran novela de George Orwell “1984”. Una Cataluña en la que se tira por la borda la riqueza que hasta ahora habíamos tenido de preeminencia de al sociedad civil, del emprendedor individual, del individuo frente a la burocracia. Digo “No” como español, porqué no puedo compartir una norma que impone un unilateralismo que produce vergüenza ajena. ¿Cómo es posible que los adalides de la autonomía obvien que hay 16 autonomías más y se erijan en una prepotente actitud de pacto con España? Si tuvieran que pactar con alguien deberían pactar con las otras 16 comunidades. Este planteamiento es como un esposo que a un mediador conyugal le dijese que quiere imponer una serie de condiciones a su matrimonio, el mediador no entendería nada, en todo caso tendría que imponer sus condiciones a su esposa, de cómo quiere que sea en el futuro su relación.

En segundo término, además de no compartir el Estatuto, considero que hay elementos más que de sobra para considerarlo contrario a la Constitución. Independientemente de cómo se pronuncie el Tribunal Constitucional, pero éste será tema para otro artículo. Yo adelanto que una vez resuelto los recursos de inconstitucionalidad presentados, el texto resultante deberemos acatarlo pero ello no es óbice para que no estemos de acuerdo, como no estamos de acuerdo con otras muchas leyes vigentes.

Ahora aparece una corriente que intenta minimizar el efecto de esta norma, diciendo que lo importante son los temas que más nos afectan actualmente, como la crisis. Y tienen razón, pero no podemos actuar como el avestruz. Este Estatuto, una vez desarrollado, en quince años nos lleva a una Cataluña con unas leyes absolutamente distintas a las del resto del país, en casi todos los ámbitos (educación, sanidad, ocio…etc), donde los compatriotas que vengan a visitarnos se encontraran con una lengua obligatoria que ellos desconocen (como si fueran a Francia, Inglaterra o Alemania); que los funcionarios (como los Jueces, Catedráticos de Universidad…etc) tendrán dificultades en trasladase a esta parte del territorio español porqué hay una lengua obligatoria que deben aprender como condición previa…Cuando se materialice ese escenario ¿que distancia nos separará de la secesión?

Y en esa controversia política a causa del Estatuto, los diarios de Cataluña se unen en publicar un editorial donde vinculan la constitucionalidad del Estatut con la dignidad de Cataluña. Es decir; que si no compartes dicha norma eres indigno de Cataluña, y en ese mismo ambiente un ex conseller de la Generalitat, político de CiU y empresario importante, declara que nos deberían matar a todos los del PP de Cataluña y tarda una semana en retractarse y asegurar que lo decía en broma.

Todo ello lo interpreto como una forma de intimidación política y mediática, y ante ello creo que una salida de tono era lo que tocaba.



martes, 6 de octubre de 2009

CON EL AVAL DE TODOS


En el pleno del pasado día 4 de septiembre, en el inicio del nuevo curso político, se discutió, entre otros temas, la aprobación de un aval de 6,3 millones a la empresa municipal PUMSA. Este punto, que podría ser considerado por algunos un tema menor, tuvo sin embargo una especial importancia en el debate porque de por sí demuestra claramente cómo se afronta la situación actual.

El precedente de este asunto es que la empresa pública PUMSA, propiedad cien por cien del Ayuntamiento, constituyó en su momento una sociedad llamada PORTA LAIETANA, S.A. al cincuenta por ciento con la empresa privada COPCISA para la promoción de la zona Iveco-Pegaso y el Rengle. Esta sociedad se hace con los terrenos (para ello necesita una fuerte financiación) y como de momento, por la situación del mercado inmobiliario, las promociones no se materializan, se necesita aportar más recursos para mantener el andamiaje financiero. COPCISA se retira porque no consigue financiación o no quiere aportar más recursos, y por otra parte a PUMSA las entidades financieras no le prestan si no avala el Ayuntamiento, o lo que es lo mismo: si no respondemos todos los ciudadanos de las deudas de PUMSA.

En este pequeño asunto se pueden visualizar perfectamente los dos enfoques que existen sobre la actual situación. La primera es la que defiende todo el Gobierno municipal, y en especial el PSC, mantener la financiación a la empresa pública PUMSA. En esta idea subyace la creencia que la crisis será corta, que en poco tiempo se recuperarán el precio y la demanda de viviendas…etc. Pero estos sectores están técnicamente paralizados. Es inviable que, con los precios a los que se han adquirido esos terrenos, los costes de gestión y financiación y las expectativas de plusvalías, Porta Laietana pueda venderlos. Y, según ellos, aunque en este momento nadie se plantee tirar adelante una promoción (ya que repercutiendo en el precio de salida de la vivienda, los costes antes señalados, el resultado es que el producto es invendible), esta situación se solventará en un plazo corto y podrán cerrar estos proyectos de desarrollo urbanístico.

Desde el PP, análisis que también comparte CiU, defendemos que la situación es grave, que tenemos un endeudamiento insostenible y que la crisis va a ser larga, sobre todo en lo que afecta a la vivienda. Tardará tiempo en activarse la demanda y aun más en que se vuelva a los precios que se pagaban por los inmuebles antes de la crisis. Lo inteligente es replantear toda la situación de las empresas públicas y reestructurarlas. Iniciar un proceso de fusión para reducir costes, asumir que muchas inversiones realizadas están sobrevaloradas, y replantearse toda esta situación (deshaciéndonos de los activos más vendibles para conseguir disminuir el apalancamiento financiero por un lado, y reestructurar parte de la deuda a corto, refinanciándola a largo plazo).
Es decir lo que hacen la mayoría de empresas privadas para salir de la crisis. Así se lo hicimos saber en el debate del pleno municipal, en el que quedaron muy claros los dos planteamientos.

sábado, 22 de agosto de 2009

La felicidad se escribe con letra minúscula.

Mis raíces.



La antigua tierra de los
Vaceos, la Intercacia
de los Romanos,
Villalpando desde la reconquista. Puerta de San Andrés. Villalpando. Tierra de Campos.


El contacto con la tierra.



La cercanía a los hijos, las pequeñas experiencias que les hacen felices, que nos hacen felices.





Las bromas que nos unen.




La calle es de los niños no de los coches.
El lujo de aparcar delante de casa cuando quieras.